Comunidades se capacitan para prevenir y tratar mordeduras de serpiente

Las mordeduras de serpiente son un problema de salud pública desatendido en muchos países a nivel mundial. Cada año se registran aproximadamente 5,4 millones de mordeduras de serpiente, que causan entre 1,8 y 2,7 millones de casos de envenenamiento y  entre 81.410 y 137.880 muertes, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En Costa Rica se registran anualmente entre 500 y 600 mordeduras de serpiente al año, de las cuales el 60% corresponde a la especie terciopelo (Bothrops asper). Sin embargo solo 0.01% de estas son mortales, afirma el investigador y coordinador de acción social del Instituto Clodomiro Picado (ICP) Fabián Bonilla Murillo.

“Siempre hemos visto que esto ha sido una necesidad, la información y la prevención de posibles mordeduras de serpiente en la población en general es una necesidad que se ha visto y se ha documentado en las solicitudes que llegan al instituto de apoyo, de colaboración y formación” afirma Bonilla.

El proyecto la Universidad de Costa Rica

“Prevención del accidente ofídico” (ED-1797) busca contribuir por medio de la educación y capacitación a la prevención y el buen tratamiento de los accidentes causados por mordeduras de serpiente. Fabián Bonilla asegura el principal problema es el desconocimiento que existe sobre el tema y la cantidad de mitos y desinformación sobre los animales y cómo tratar las mordeduras.

El proyecto se enfoca en atender personal de entidades del sector público y privado, así como a diferentes comunidades vulnerables a los accidentes ofídicos. Se realizan charlas, capacitaciones, entrega de material informativo y mesas de diálogo que son preparadas en función de las necesidades de cada población que se atiende.

“No solamente nosotros transmitimos los conocimientos que se logran con investigaciones o trabajo que ha hecho el Instituto, sino que también hay una retroalimentación de las comunidades hacia nosotros como profesionales del tema” afirmó Bonilla.

Las temáticas

Se orientan en dos líneas, por un lado el accidente ofídico: cómo prevenirlo, qué es y cómo tratarlo en caso de que ocurra una mordedura y por otro lado, la sensibilización en relación a la biología y comportamiento de estos animales, ya que es fundamental sensibilizar a la población sobre la importancia de su conservación para un ecosistema equilibrado.

A partir de este proyecto se han ido identificando nuevas necesidades y líneas de trabajo enfocadas en cómo abordar la problemática de las mordeduras de serpiente de una manera integral. Es así como surge el proyecto “Programa de prevención y atención de accidentes generados por reptiles peligrosos (serpientes y cocodrilos) en el Pacífico de Costa Rica” (ED-3248) que brinda capacitación a cuerpos de socorro de todo el país,  una población muy expuesta a la atención de estos accidentes y que anteriormente no se había capacitado.

Por otro lado, el Trabajo Comunal Universitario “Prevención y manejo del accidente ofídico en Costa Rica” (TC-353) busca involucrar a la comunidad estudiantil en este proceso integral por medio de la atención a las comunidades con alta incidencia de mordeduras de serpientes venenosas, en la facilitación de charlas en escuelas y colegios de estas comunidades.

El proyecto ha desarrollado gran parte de su trabajo en comunidades indígenas como la comunidad Bribri y Ngäbe, no solo en la capacitación a las personas de la comunidad, sino de igual manera en la traducción de materiales informativos a las  lenguas propias de estas comunidades.

Educar

“Educar a las personas para saber qué es lo correcto que hay que hacer cuando ocurre una mordedura y cómo prevenirlas es muy importante (…) hay muchos mitos que se mantienen y que es difícil convencer a la gente de lo contrario” afirmó el Dr. Julián Fernández Ulate, coordinador del TCU. El trabajo que ha realizado la comunidad estudiantil en compañía de la asesoría del ICP no solo se ha centrado en la elaboración de materiales, sino igualmente en la validación de estos por parte de la comunidad.

La solución integral que se requiere en relación a los accidentes ofídicos debe ser un proceso continuo, que solo se concentre en la producción de sueros antiofídicos, sino que incluya divulgación, capacitación y actualización continua a la población.

Desde hace aproximadamente dos años, el ICP inició la construcción de un laboratorio destinado para las actividades de acción social que se desarrollan alrededor de los proyectos del instituto.

Uno de los vacíos que aún se identifican es la atención en la fase posterior a la mordedura, en donde es indispensable un acompañamiento psicosocial a las personas que han sido víctimas. Los proyectos del ICP se plantean como reto desarrollar un componente que permita aportar en este ámbito.

 

Laura Camila Suárez Rodríguez

Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social

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