¿Por qué ofrecer programas de Orientación Vocacional integrales desde el Sector Educativo?

Cimientos e infraestructura personal necesaria para la escogencia vocacional

Sea esta escogencia al finalizar el 9° año de la Educación General Básica o al concluir la Educación Diversificada, y con la visión para ir completando el proyecto vocacional a lo largo de la vida, en diferentes momentos, estos cimientos e infraestructura son condición necesaria para un proceso vocacional sólido.

a) Autoconcepto- autoestima-autocontrol-seguridad personal que redunda en una persona fortalecida.

b) Toma de decisiones cotidianas generan experiencia en cuanto a desarrollo de la autonomía y  sentido de realidad y preparan para decisiones complejas posteriores.

c) Valores, actitudes y motivación son considerados ingredientes para la visualización de metas que dan sentido y direccionalidad a la vida.

d) Expectativas de “amplio espectro” permiten aprovechar las potencialidades y recursos que tienen las personas, lidiar con las crisis, salir gananciosas, y aprender de la experiencia para enfrentar nuevos retos (resiliencia).

e) Exploración, desarrollo y aprovechamiento de intereses y habilidades a lo largo de la niñez y la adolescencia, para ir abriendo un abanico de oportunidades futuras.

De este modo, llegamos a evidenciar que la toma de decisiones inherente al proceso vocacional construye sus bases a lo largo de la niñez y la adolescencia, y se va asentando y fortaleciendo conforme se adquiere madurez, ya que no es un acto que pueda surgir mágicamente.

Actores esenciales en este proceso formativo

La familia-papel e influencia.  Proteger, sin proteccionismo, ofrecer un ambiente sano, enseñar a ver el mundo con esperanza, estimular para que poco a poco hijos e hijas vayan creciendo con autonomía.

El personal docente. Su labor conlleva un papel formativo que coadyuva, tanto con el suministro de la información relativa a la asignatura que ofrece, como con la exploración y desarrollo de intereses, habilidades, actitudes, valores y con el entrenamiento para la toma de decisiones y el planeamiento para  la consecución de metas, especialmente.

El equipo de profesionales del Departamento de Orientación. Proveer el acompañamiento y la asesoría calificada, cuando se tiene necesidad de abordar estos temas del campo vocacional, tanto a los padres y madres de familia como al cuerpo docente, a la administración de la institución y, desde luego, poner a disposición del estudiantado los programas de Orientación Vocacional correspondientes a cada uno de los ciclos educativos.

Tener presente la importancia de:

Facilitar nuevas y variadas experiencias iniciando desde los primeros años de vida, ya que esto permite desarrollar una vasta gama de intereses, distintas habilidades y destrezas y un sistema de valores.

Combatir el machismo y la cultura de la violencia más con el ejemplo que con las palabras y siguiendo la normativa que se tiene establecida para su abordaje.

No imponer o ejercer sutilmente influencia en las decisiones vocacionales, evitar el sexismo en las mismas y los prejuicios; por ejemplo, considerar si:

– Se sienten presionados para que sigan la profesión o desempeñen el mismo tipo de trabajo de alguno de sus padres para conservar, por ejemplo, el negocio familiar.

– Se dimensiona exageradamente la importancia del dinero a favor de la escogencia de carrera.

– Se dimensiona el mercado laboral para esa escogencia, hasta el punto de ignorar si ésta le gusta o no y si tiene las habilidades requeridas.

– Se está presionando las escogencia de ciertas actividades o profesiones, sobredimensionando la variable prestigio (que es relativa).

Lo anterior trae como consecuencia un martirio para muchos jóvenes, es causa de fracaso, frustración, pérdida de recursos económicos, de tiempo, de esfuerzo y pérdida de confianza.  No es que los aspectos mencionados se ignoren, es que se incorporen al análisis junto a los otros factores que influyen en la elección. La presión no siempre es evidente ni captada por los hijos como imposición, a veces es realizada de manera sutil y hasta inconsciente por parte de la familia, pero tiene igual o mayor impacto. Proponernos metas a mediano y largo plazo, nos permite ir en la dirección correcta hacia lo que queremos y de qué manera lo queremos.

Licda. Jeannette Muñoz Bustos

Directora Periódico

En la Cima Digital

About The Author

Related posts

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *